¿Amor? (continuación II)

Poco después quedamos para cenar en plan pareja. Vino a mi casa porque yo no tenía coche y se había ofrecido a recogerme. El único problema era que así sabía dónde vivía yo, lo cual no terminaba de convencerme. La cena fue bien. Hablamos de muchas cosas y descubrí que no teníamos nada en común, pero, para sorpresa mía, ella quería volver a quedar. Así que quedamos.

Al cabo de un año, no sé cómo ni por qué, ya vivíamos juntos y habíamos firmado uno de esos papeles que nos hacía parecer uno de aquellos estúpidos matrimonios felices. Pero no tan estúpidos, por supuesto. Nuestros amigos – si es que eran eso – estaban extrañadísimos de que hubiéramos encajado tan bien y tan rápido, y sus amigas especialmente no me tenían ninguna simpatía. Pero qué quieren que les diga… me daba igual. Lo cierto es que era bastante feliz. Sin embargo, mi vida no tardó en llegar a cierta rutina y creo que, aunque en cierto modo nos queríamos, no nos terminábamos de entender del todo.

Teníamos momentos muy especiales, fruto de la cotidianeidad:

– ¿Qué quieres cenar hoy?

– No sé ¿qué quieres cenar tú?

– Te lo he preguntado a ti – riendo – ¡eso no vale!

– Pero luego siempre haces lo que tú quieres… es una forma de ahorrar tiempo.

– (Dejando de reír) Eres un antipático.

– ¿Que soy anti… que soy antipático? Perdona, pero no estoy de acuerdo y lo digo con todo el respeto.

– ¡Era una broma! No es para que te pongas así.

– No, si o no me he puesto de ninguna manera. ¿Có… cómo me he puesto?

– Bueno, tranquilo. Voy a hacer la cena. ¿Qué te parece carne asada?

– ¿Que qué me parece…¿ Que qué…? No me gusta.

– Creí que te gustaba.

– Pues no, no me gusta.

– Pero si el lunes comimos carne asada.

– Ya.

– Pues si no me dices si te gusta o no, yo no puedo saberlo… ¡Además, dijiste que estaba bueno!

– Dije que estaba bueno, no que me gustase.

– ¿En serio? – irritada hizo amago de irse – ¿Pues sabes qué? Haz tú la cena.

– Bueno, no tengo hambre.

– ¿Cómo que no tienes hambre? ¡¡Pero si acabo de ver el bocadillo que te has hecho!! – señalando a mi mano.

Sorprendido levanté el bocadillo.

– ¿Ah sí? Pues mira, no sé. Me habrá dado un antojo, pero hambre, lo que se dice hambre, no tengo. – Ella se iba irritada sin decir nada más. – ¡Pero cariño! No te pongas así. Creo que no es para ponerse así. Verás lo que hacemos: tú comes carne asada y yo un bocadillo… Yo lo veo claro.

– (Sin girarse) ¡Haz lo que quieras!

– ¿Lo que quiera es lo que quiera yo, o lo que quiera yo sin molestarte? Porque en este momento me está apeteciendo ponerme un concierto de Bach en el equipo del comedor. – Sonó un portazo. Yo me quedé extrañado. – Estará con la regla…

Y había otros momentos que, aún tratando de evitarlos, se producían sin más:

Yo estaba sentado en un sillón leyendo tranquilamente. Entonces llegó ella muy altiva y con varias bolsas en las manos. Se puso frente a mí y esperó quieta. Yo seguía leyendo. Sabía a dónde quería llegar, pero a mí no me gustaba porque sabía cómo acababa todo.

Entonces carraspeó.

– (Sin levantar la mirada del libro) Deberías mirarte esa garganta cariño. Podrías estar constipándote.

– (Sin hacer caso) ¿Qué tal el día, cariño?

– (Sin levantar la mirada todavía) Bueno, no he producido nada útil para el resto de la humanidad.

– Vaya, lo siento.

No lo sentía. De nuevo se produjo el silencio y yo creí que podría seguir leyendo tranquilo. Pero ella seguía frente a mí y al cabo de un momento volvió a carraspear. Sin ánimo levanté la mirada.

– ¿Qué te ocurre, cariño?

– Me he ido de compras.

– Sí, ya lo veo.

– ¿No quieres ver qué me he comprado?

Respiré hondo sabiendo que iba a lamentar aquello.

– Claro, cariño.

Sonriendo, abrió una bolsa.

– ¡Mira!

Me enseñó, una a una, varias prendas de vestir.

– Cariño ¿por qué no guardas lo que queda por enseñar y así cuando lo estrenes me sorprenderás doblemente?

– Si no quieres ver lo que me he comprado puedes decirlo claramente que no pasa nada.

– No… no es eso, nena.

– ¿Ah, no? ¿Y qué es?

– (Suspirando) No quiero verlo… ahora.

– O sea que no quieres verlo.

– Sí, pero no dicho así. Quiero decir que… que puesto te sentará genial, porque tú eres guapa y, en fin, la ropa suele sentar bien.

– ¿Soy guapa?

Peligro.

– Sí, cariño.

– Pero ¿solo guapa?

Peligro extremo.

– A ver, no eres una belleza de estas de cine. Pero para no haberte operado nunca estás muy bien… Eres natural.

– ¡Serás…! – Lo sabía, sabía que pasaría eso. – Se supone que debes decir que soy preciosa y todo eso.

– Ya, pero si ya lo sabes ¿para qué quieres que te lo diga? Perdóname, nena, pero eso podría indicar cierto grado de vanidad.

– Mira quién fue a hablar: el excéntrico inseguro.

– Oye, sin… sin faltar. ¿Cuándo me he metido yo contigo? Y que me gusten los documentales de naturaleza no es nada malo.

– No, solo te gusta aprendértelos para aburrir a la gente porque no eres capaz de rechazar una invitación.

Me hizo daño… creo.

– Oye, tú tampoco eres muy convencional.

– ¡No, ya: estoy viviendo contigo!

La mire ofendido, y sin decir nada más, volví la mirada al libro y me puse a leer.

– ¡Agh! ¿No puedes discutir por un momento y enfrentarte a una situación sin evasivas?

No respondí. Estaba resuelto a no responder. Se dio la vuelta y se marchó.

Por la noche seguimos sin hablarnos, pero a la mañana siguiente se disculpó. Debo decir que, por una vez, me sorprendió verme en la situación del ofendido…. Fue una perspectiva distinta.

2 pensamientos en “¿Amor? (continuación II)

  1. Me gusta mucho el estilo que le estás dando a esta historia! Me parece muy muy real cómo caracterizas la personalidad de la chica y del chico, lo cual hace que les tenga manía a los dos porque son muy prototípicos (en el sentido de que suelen darse estas conversaciones muchas veces y los dos acaban cabreados sin razonar nada).
    Brava, Anabel, espero la III! =)

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s