Representaciones y metarepresentaciones

Dos hombres estan ante dos copas de vino, una de las cuales contiene veneno.

Pirata: Muy bien ¿Dónde está el veneno? La batalla de ingenio ha comenzado y acabará cuando elijáis y bebamos. Sabremos quién ha acertado y quién ha muerto.

Siciliano: Eso es muy fácil. Lo único que debo hacer es deducirlo por lo que sé de vos. Si sois la clase de hombre que vertería el veneno en su copa o en la de su enemigo. Un hombre listo vertería el veneno en su propia copa, porque sabría que solo un idiota creería lo que parece lógico, y yo no soy un idiota, así que no elegiré el vino que tenéis frente a vos. Pero podríais haber deducido que yo no soy un idiota y habríais contado con ello, por lo que no elegiré el vino que está frente a mí.
[…]

Pirata: ¡Tenéis un intelecto asombroso!

Siciliano: Esperad un momento […] Habéis vencido a mi gigante, lo que significa que sois fuerte. Podríais haberlo puesto [el veneno] en vuestra copa, confiando en que vuestra fuerza os salvaría, lo que significa que no escogeré el vino que está frente a vos. Pero también habéis vencido a mi español, lo que significa que habéis estudiado. Y si habéis estudiado, sabéis que el hombre no es inmortal, por lo cual habríais puesto el veneno lo más lejos posible de vos, por lo que no elegiré el vino que está frente a mí.

Pirata: ¿Tratáis de engañarme para que os lo diga? No lo lograréis.

Siciliano: ¡Ya lo he logrado! Lo habéis soltado todo. Ya sé dónde está el veneno.

Pirata: Escoged entonces.

Siciliano: Lo haré. Y elijo… ¿Qué diablos hay en aquel matorral?

(El pirata se gira. El siciliano cambia las copas de sitio. Beben)

Pirata: Habéis errado […] ¿Por qué os reís?

Siciliano: (entre risas) Vos pensáis que he elegido mal, eso es lo que me hace gracia. He cambiado las copas cuando os habéis girado. ¡Idiota! Habéis sido víctima de un error muy clásico […] Nunca luches contra un siciliano cuando la muerte está al acecho (deja de reír, se inclina a la izquierda y se muere).

******************

Por si no habéis reconocido el fragmento, es una escena de La princesa prometida, película digna de incluirse en la infancia de todo niño, y está extraído de un libro de lingüística muy majo que me estoy leyendo. Digo que es majo porque casi parece una conversación lo que estoy teniendo con él.

Aprovecho para congratularme a mí misma: el blog cumple hoy un año exacto desde su apertura. ¡Si este fuera un perro le quedaría poco para ser adulto! Y estoy muy contenta con él, con vuestras visitas (que han ascendido a casi 4000) y vuestra participación, pero sobre todo estoy contenta conmigo misma: dentro de poco podré tener una planta e intentar no matarla, ya que parece que me estoy haciendo algo constante y todo. ¿Será que yo sí que soy adulta?

Un pensamiento en “Representaciones y metarepresentaciones

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s