Negra sombra

Cuando pienso que te has ido
negra sombra que me asombras
al pie de mis cabezales
vuelves haciéndome mofa.

Cuando creo que has partido,
en el mismo Sol te asomas
y eres la estrella que brilla
y eres el viento que sopla.

Si cantan, tú eres quien canta,
si lloran, tú eres quien lloras,
y eres el murmullo del río
y eres la noche y la aurora.

En todo estás y eres todo,
para mí y en mí misma moras,
no me abandonarás nunca
sombra que siempre me asombras.

En este poema de Rosalía DE CASTRO encontramos un apóstrofe lírico del yo a una sombra.

Es un poema complejamente simbólico como acontece con la poesía moderna en general. Y para poder entenderlo, hay que descubrir las imágenes simbólicas. La sombra es la clave, y la sombra es algo negativo, privación de luz. Nos detalla el poema la omnipresencia de la sombra, está en todas partes, en todo el poema.

Analicemos las tres primeras estrofas del poema, pues a lo largo de ellas se nos van dando detalles de la revelación de esa sombra. En primer lugar se le manifiesta al yo “al pie de mis cabezales”, es decir están el yo en la cama, descansando. El descanso, como es lógico, pide sosiego, no desasosiego, y n ese momento aparece la sombra burlona. El yo recibe el acecho de la sombra.

En la segunda estrofa la sombra se le revela en el sol, la estrella y el viento: tres elementos escénicos de signo ascensional y de relación con lo celeste. Dos de esos elementos tienen una nota común: son portadoras de luz. La luz es símbolo de vida, de conocimiento. Y el viento, como señal celeste, el soplo del viento también se asocia a la vida, soplo vivificador. De aquí se deduce que la sombra se revela con en todo lo que es signo de vida.

En la tercera estrofa se relaciona con los seres humanos, sus actitudes, vivencias positivas y negativas (si cantan estás, si lloran estás). El río en la tercera estrofa es imagen del devenir existencial, el sentimiento temporalizador de la existencia. Ahí también se menciona lo diurno, “la aurora”, así como la “noche” y todo ello, es la sombra.

El final del poema es sintetizante. De nuevo se reitera la omnipresencia de la sombra, por lo que no cabe duda de que la sombra es el símbolo principal del poema. Simboliza la privación de de luz, de la vida… es decir, representa la vivencia de la muerte.

Por medio de una apelación a la sombra, un elemento aparentemente externo, estamos asistiendo a un diálogo interior del yo que habla con – y de – su vivencia o experiencia con la muerte.

Estaba estudiando y quería compartirlo con vosotros.

Salud.

3 pensamientos en “Negra sombra

      • Sí, a mí Arcadio me gusta bastante, aunque a veces sea repetitivo y cansino, como tú dices. Pero creo que con él me enteraría mejor y aprendería más que con la que tengo este año de Lit. del XX…

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