Equilibrio

María sabía que no quería un hombre machista. Su marido, Alberto, también sabía que no quería una mujer feminista. Por eso los dos hacían todo lo posible para ser iguales. Por ejemplo, a la hora de repartir las tareas del hogar, trataban de ser equilibrados: María hacía la compra y Alberto preparaba la comida. María quitaba el polvo, Alberto pasaba la aspiradora. Ella ponía la lavadora, él tendía la ropa. Ella sacaba la basura y él paseaba al perro.

Entonces un día María y Alberto tuvieron un hijo y el equilibrio se rompió.

Anabel PRIETO

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